Las competencias de relación

Las relaciones interpersonales, dentro y fuera del trabajo, tienen un lugar importante en las organizaciones. En el ámbito laboral se establecen una serie de relaciones personales que, en ocasiones, están condicionadas por el puesto de trabajo que ocupamos dentro de la empresa. Estas relaciones han de ser abordadas desde el conocimiento y la optimización de competencias sociales que en un momento dado, pueden suponer la inserción laboral, el mantenimiento de un empleo o la promoción profesional en él.

Un tema que difícilmente se agota, es el relacionado con el rol de las relaciones interpersonales, y su calidad, en nuestro equilibrio personal y salud mental. El tipo de convivencia que mantenemos con los demás, puede tener un resultado reconfortante o por el contrario puede constituirse en un verdadero infierno para los implicados; desenlace que se decidirá en un sentido u otro en función del nivel de desarrollo de nuestras competencias comunicativas.

Las relaciones interpersonales en el trabajo (y fuera, también) constituyen un papel crítico en una empresa. Aunque la calidad de las relaciones interpersonales en sí no basta para incrementar la productividad, sí pueden contribuir significativamente a ella, para bien o para mal.

Todas estas competencias están presentes en nuestra personalidad en mayor o menor medida. El hecho de detectarlas, estudiarlas y simularlas en el contexto educativo es el objetivo de este módulo profesional. Si tenemos en cuenta que constituyen una parte esencial de nuestra empleabilidad, hemos de trabajar las diversas técnicas que suponen su mejora o progreso con la clara finalidad de aumentar nuestra calidad de vida laboral.

Dentro de los diversos tipos de competencias para el desarrollo de la empleabilidad (entendiendo por ésta el conjunto de atributos personales y profesionales para el desarrollo de una actividad profesional por cuenta propia o ajena), nos encontramos con estas competencias de relación Normativamente se manifiestan en la capacidad de aprender por sí mismos y trabajar en equipo, así como formarse en la prevención de conflictos y en la resolución pacífica de los mismos en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social”.

(Extraído del libro "La nueva formación y orientación laboral: implicaciones en el proceso inicial de cualificación" de Javier Pelayo).